Un plan que parte de tu nivel
Comenzamos entendiendo tu experiencia, disciplina, estado físico, equipo y el terreno que querés mejorar. Así el día puede enfocarse en manejo de velocidad entre árboles, nieve variable o decisiones en pendientes técnicas. Un snowboarder necesita ritmos y transiciones distintos a los de un esquiador. El clima puede cambiar en pocas horas, por lo que decidimos según condiciones, energía y salidas seguras.
Coaching técnico en terreno real
La instrucción ocurre en el terreno que realmente querés esquiar. Conversamos sobre elección de línea, postura, velocidad y cómo unir los tramos de una bajada. El objetivo es desarrollar independencia: leer mejor la nieve, moverte con eficiencia y tomar decisiones claras. El guiado y las clases privadas tienen un máximo de cuatro huéspedes por guía. Para participantes adicionales, consultanos. Esta propuesta es distinta del cat-skiing, que tiene su propio vehículo y formato.